28 de octubre de 2011

No me hubieras dejado esa noche

No me diste oportunidad, no te diste oportunidad.
No hay días tristes, no hay día bellos,
es mi corazón triste solitario que no deja de aullar al rojo cielo.
Estoy cansada de cantar el mismo canto loco, el mismo canto melancólico.
Estoy que suelto y no suelto.

Cielo rojo de mi alma,
cielo rojo de mi cuerpo,
heridas en mis pies por demostrar quien soy...
¿quién soy? ¿qué hago aquí? ¿a dónde voy?

No sé si veré más tus ojos, ya no sé si quiero verlos,
te he pedido al universo,
te he pedido en el ombligo de tierra,
no quiero correr antes de que vengas.

Te espero,
te quiero,
huyo de aquellos recuerdos, asumo mi silencio.

Creí haber encontrado

¿Qué estoy haciendo mal?

Locura mía por estar sola, sola he estado desde que nací,
sola he de morir, sola he de soñar, sola sin mí...
¡por las noches la soledad desespera!
médico-brujo del Amor consuela el misterio.…

Soledad mía por ahora quiero encontrarte,
cuidarme, cantarme y soñarme, 


quiero amarte... 

Anacoreta de la Luna

7 de octubre de 2011

Lo que hay para tí es un destello azul que palpita dentro del rojo corazón

Hoy es un rojo sangre, rojo fuego, rojo corazón.
Que me pierdo, que me encuentras,
que mis ojos ya te alcancen,
que mi labios ya te amen.

Que cansada estoy de correr,
que alcanzo y no alcanzo la meta de tus ojos.
Amor que te busco,
amor que me buscas y no me encuentras.

Crecer juntos los dos,
olvidarnos de todos,
morir de amor.
No hay vida normal en mi soledad.
Que sube, que baja, que escucha y revienta,
la cuenta de los días está por terminar y empezar.

No hay tiempo, ni prisa, ni fin.
No sé si sobreviviré a la tercera sacudida,
la que está por venir,
la que está por despertar a la mujer dormida,

Sueña que despierta,
sueña que por fin él ha llegado a la cima de tu cuerpo,
al centro de tu alma,
al centro rojo del destello azul…

Anacoreta de la Luna

31 de julio de 2011

¿El tiempo ya se acabó?

Y llego hasta aquí midiendo tus pasos, recordando el origen de mi anhelo, recordando tu sonrisa. Saboreando fantasías inexistentes, extrañando el perfume hormonal de tu piel.

Niño-hombre que te huelo, niño-hombre que te miro, hombre viejo del recuerdo, hombre que te quiero en mis entrañas. Y es que no quiero la semilla que da el hombre, quiero al hombre con su semilla, fertilidad que se agota tras el descanso de los años.

Te pierdo y te encuentro vivo equilibrando tus miedos y canciones, vestigios de sombras escondidas entre mis dientes, melancolia invernal que solloza en cada poro de mi cuerpo ausente de tu cuerpo.

Que soy mago de mi destino, que soy mago de mi vida, que la magia brota de mis labios, que mis ojos ya no pueden mirar, que tus ojos ya no quieren mirarme. Mago que no trasgrede tus cadenas y tus alas.

Trampas marcadas por pactos del deseo, del anhelo soñado, sueño que te sueño niño, sueño que te sueño mío.

Cómo alcanzarte si das maromas por el aire, cómo mirarte si enfocas a lo lejos. Cómo abrazar tu amplio discurso. Cómo alunizarte en la tierra, astronauta vagabundo, solitario del deseo.

Que te has trazado ya un camino, que rígidos están tus sueños, que blandos estan los músculos moldeados al calor de tus pasiones.

Siento que mis ojos revientan de tanto contener lágrimas, quiero transformar la amargura de no tenerte, quiero consolar la nostalgia por perderte, quiero creer tus mentiras, las mías, y sostenerlas en el vientre.

¿Se cierra este ciclo, o inicia uno nuevo?

Que digo que te amo, que digo que te extraño, que ya no puedo tanto y al grito que yo expiro se consume la flamita sosegada.

Anacoreta de la Luna.

20 de marzo de 2011

Me quedo

Me quedo con los días de nubes danzantes
me quedo con las noches de charla interminable
me quedo con las tardes de dulce compañía
me quedo con lo aprendido y lo no aprendido

me quedo sin tus ojos mirándome
me quedo sin tus labios nombrándome
me quedo sin tu corazón amándome
me quedo sin tus manos acariciando mis sueños
me quedo sin lo que imaginé con vos

me quedo con tu imagen fresca y limpia
con tus misterios y tu banalidad
tus destellos y sombras grises
verdades y mentiras calcinadas bajo la luna roja

me quedo aquí sin tí... buscándome.
Anacoreta de la Luna.

7 de enero de 2011

¿Amor!

Amor,
dónde estás que no te veo,
dónde estás que no te huelo,
dónde estás que no te siento,

Amor,
hace cuánto te fuiste al sur del universo,
cuándo sangraré con alegría heridas por tu presencia,
cuándo envolverás con tus alas mi corazón,

Amor,
porqué mi piel reclama tu calor,
porqué mis labios están sedientos de tí,
porqué mi sexo palpita voráz,

Amor,
desgráname hasta desnudarme el alma,
quítame el bagazo ancestral,
muéleme hasta ser polvo invisible,
amásame hasta volverme dócil,
cuéceme a fuego suave y haz de mí un pan de muerto para los vivos...

Anacoreta de la Luna.

25 de diciembre de 2010

Palabras que no pude decir

Qué maneras más curiosas de recordar,
quise mirarte de nuevo,
quise oler tu piel
triste recuerdo de tu aroma que se esfuma sin tocar mi piel.

Quise decirte que en los ojos de mi tiempo te has anclado,
Quise decirte que el tatuaje de tu voz sigue sangrando,
que siento en el alma una ganas inmensas de llorar porque tu corazón se ha vaciado de mí

Quise decirte que he desistido tantas veces de nombrarte,
que he borrado tu nombre de mis cuadernos,
que he puesto mis ojos en las estrellas para saberte inexistente,
pero emerges espontáneo como hongo después de la lluvia sólo para perturbar mi calma.

Quise decirte que escribo tu nombre en las paredes de mi ciudad
llanto de luna en la noche sin besos,
¿qué he sacado con su luz que los dos miramos juntos?
aquí está la misma historia y tu rostro en el camino

Quise decirte antes de partir ¡no te vayas!... pero no pude.
Anacoreta de la Luna

16 de agosto de 2010

Confesiones

Quiero confesar que hoy me duele un poco tu ausencia,
Quiero confesar que desde ayer mi corazón está triste por no tenerte cerca,
Quiero confesar que hay momentos en que quisiera correr hasta donde te encuentras,
Quiero confesar que siempre en mis sueños te acaricio,
Quiero confesar que algunas veces quisiera borrarte de mis recuerdos para no verte siempre,
Pero hoy reconozco que aunque no existas te tengo grabado en mi piel como un tatuaje.

15 de agosto de 2010

Eres

Eres un ser mágico que encontré en el camino,
estas en el viento, en las flores, en el cielo que ahora mismo miro.
Estas en mi piel cambiando mi aroma, estas en mis sueños, en el primer pensamiento del día.

Eres un ser eterno de alma antigua que busca lo mismo que yo. Nos volvimos a encontrar para liberarnos del todo, no basta con saber que es un sueño, hay que sentirlo, hay que vivirlo… atreverse a voltear los gusanos que no dejan crecer mi jardín, tu jardín.

Siempre que veo tus ojos entiendo qué me dices, lo entiendo sin palabras, sin la razón, lo entiendo con el corazón.
Danzando en la noche, bajo el cielo nocturno repleto de nubes, mis labios sienten tus labios, mi piel tu piel, mis manos tus manos, un sólo corazón que late al unísono.

Caricias tibias y besos suaves me llenan de una gran dicha al compartir la noche contigo mientras tu alma se une a la mía.

Bajo la noche repleta de estrellas voy a quedarme despierta cuando todo se acabe, sólo para verte...

10 de agosto de 2010

Entre tu piel y mi piel

Entre tu piel y mi piel está lo innombrable,
lo que es y no es,
está todo y nada al mismo tiempo.

Mientras la lluvia cae,
los dos flotamos en un aire cristalino perfumado con tu olor y el mío,
con el olor de nuestra piel húmeda,
de nuestro sexo terso.

Entre tu piel y mi piel hay una delgada sombra que une mi realidad con la tuya,
comunión entre razón y corazón que nos funde en el silencio,
como recién nacidos en la tierra amándose sin saberlo desde otro tiempo sin tiempo... ¡hay co-razón!

9 de agosto de 2010

Palabras

Quisiera poder encontrar palabras, palabras sagradas, benditas, cristalinas, palabras para definirte, para definirme, para definir estos instantes eternos.

Quisiera encontrar una palabra llena de misterio, una palabra profunda, inmensa, que contenga todo lo que en mi ser se genera cuando a tu lado estoy. Quiero describirlo con una palabra, una palabra sencilla, simple, ligera. Con un adjetivo suave, profundo, eterno. O quizá con un sustantivo frágil, fresco, luminoso...

Pero creo que no existe, tan pobres son las palabras que no alcanzarían a definir lo que se genera entre tu alma y la mía. ¿Para qué encontrar una palabra que exprese lo que el silencio ya nombra?, mejor el silencio...

8 de agosto de 2010

Susurro

Tu cuerpo derramado en mi cuerpo,
visto desvanecido,
flota condensándose y se evapora en mis ojos,

Te veo, te siento y no me canso de olerte,
la luna brilla en tu sonrisa,
te busco, te encuentro y me hago transparente en tus labios.

 

12 de junio de 2010

Volver a mis 17

Mar adentro en el olvido,
rezongando de la transparente mirada de tus ojos,
me he internado en la tibia luz crepuscular
te encuentro fugaz, velado por el manto silencioso del tiempo,

Te he vuelto a mirar después de vivir un siglo, pequeño e irreverente
vuelvo a sentir profundo como un niño frente a la luna,
niño que te encuentro, niño que te veo,
niño-hombre-lechuza que acecha por las noches el sueño de la vida,

Te he buscado en mil rostros, en mil cuerpos,
he caminado siglos descalza, cegada con vendas de polvo viejo
he sangrado mis alas para darte vida, hombre que te estoy amando,
hombre que te estoy buscando en el fondo de mis ojos,

¿Se fue al norte o se fue al sur?
viajero incansable a dónde vas que valgas más
regresa a casa que te espera la eterna noche silenciosa,
regreso a casa cansada de andar, de buscar y no encontrar.

Volver a ser de repente tan frágil como un segundo
inundado de recuerdos que ayer sólo fueron humo,
en el calor de tus brazos me refugio para no morir,
y te arrullo en mi vientre de tierra para verte llorar,
soñar, amar... ¡para verte volar!