27 de octubre de 2013

Breves palabras para ti


Tengo miedo de mirarme en tus ojos 
por temor a quedar atrapada en ellos y no saber cómo salir
de ese pozo donde no hay tiempo ni prisa ni fin.

Ayer te recordé como cada 26 de octubre
hace poco tiré todas las fotos que me hacían recordarte
pero ayer desperté extrañándote 
y hoy mientras me bañaba bajo el sol
miré al cielo y te vi en esas nubes blanca y contentas. 

Tengo un lugar lejos de todo
nunca nadie ha estado ahí
nunca había escrito para ti
no te había dedicado líneas en este libro viejo.

Quise creer que tu presencia en mi vida 
no había causado estragos en mi embarcación
pero ahí están tus ojos aún mirándome
aún está mi corazón extrañándote
aquí estoy sorbiendo el anhelo de no haber compartido el amor en cuerpo y alma. 

Le tuvimos miedo al abismo
alma gemela que no eres tú y sí eres tú
ojos tristes lloren y enamórense de ese misterio
que yo creyendo que esto me haría más viva
me vuelvo a hundir.

Guardo aquí dentro de mi ese lugar aún intacto
para vivir ahí contigo
para crecer juntos los dos
para morir de amor. 

No sé si seas tú
no sé si vaya a ser yo
pero hace años quise decirte estas palabras y me faltó valor 
hoy lo grito para que puedas oír estos deseos locos
que no había revelado ni siquiera a mi.



Anacoreta de la Luna. 

22 de octubre de 2013

Vientos de otoño

Y de nuevo el otoño me sorprende y lo siento en mis huesos,
viento frío que me hace contraer el cuerpo y meter las manos a los bolsillos
mientras camino por la calle oscura y húmeda.

Pienso en ti
en tu partida
te has marchado a seguir tu camino
te vas
me voy.

Para no verte tanto
para no verte siempre
de aquí al olvido
donde las cosas se amontonan y se olvida hasta el dolor
el deseo se irá tras de ti.

Sacudo la cabeza que punza
muevo la cadera que duele
arden mis ojos que lloran
hay dolores que se quedan en el cuerpo.

Me siento más sola que la noche anterior
el tiempo es tan corto para poderte amar
lágrimas que duelen más.

Por ti despierto a media noche después de soñarte
amando la imagen del hombre que anhelo
no sé quién eres tú
ya sé quién soy yo.

Divina libertad impregnada de rojo dulce
las almas libres huyen hacia el bar a tratar de salvar la conciencia
de nuevo saboreando tu presencia
que tu ausencia me moverá de sitio.

¡Oh libertad! quiero salir y me abres la puerta
a volar e improvisar que la vida apenas empieza
penas y suspiros se van con el viento
se va mi amor juvenil
se van esos tiempos.


Anacoreta de la Luna.