Entre la neblina de un sueño te vi dibujado en el aire,
eras sólo un esbozo de acuarela, vaporoso, impreciso
quise y no pude tocarte,
no pude siquiera olerte,
sólo tu voz se quedó tatuada en la aorta de mi corazón.
La garra afilada del león dió un certero zarpazo
arrojó al suelo el castillo de arena tras dos diciembres construído
el polvo flota en la primera fila de un cine vacío del encanto del erizo,
ha muerto ella después de encontrarse con el amor.
Tendré que borrarte de nuevo de mi memoria programada para los juegos de solitario
eres poeta que escribe código con frases siniestras
soy poeta que lanza conjuros que no son escuchados,
el viento sopla, el fuego arde, el agua limpia de nuevo mi cara sucia,
que me coma de nuevo la tierra para remendar mis alas rotas.
AnaKoreta de la Luna