25 de diciembre de 2010

Palabras que no pude decir

Qué maneras más curiosas de recordar,
quise mirarte de nuevo,
quise oler tu piel
triste recuerdo de tu aroma que se esfuma sin tocar mi piel.

Quise decirte que en los ojos de mi tiempo te has anclado,
Quise decirte que el tatuaje de tu voz sigue sangrando,
que siento en el alma una ganas inmensas de llorar porque tu corazón se ha vaciado de mí

Quise decirte que he desistido tantas veces de nombrarte,
que he borrado tu nombre de mis cuadernos,
que he puesto mis ojos en las estrellas para saberte inexistente,
pero emerges espontáneo como hongo después de la lluvia sólo para perturbar mi calma.

Quise decirte que escribo tu nombre en las paredes de mi ciudad
llanto de luna en la noche sin besos,
¿qué he sacado con su luz que los dos miramos juntos?
aquí está la misma historia y tu rostro en el camino

Quise decirte antes de partir ¡no te vayas!... pero no pude.
Anacoreta de la Luna

16 de agosto de 2010

Confesiones

Quiero confesar que hoy me duele un poco tu ausencia,
Quiero confesar que desde ayer mi corazón está triste por no tenerte cerca,
Quiero confesar que hay momentos en que quisiera correr hasta donde te encuentras,
Quiero confesar que siempre en mis sueños te acaricio,
Quiero confesar que algunas veces quisiera borrarte de mis recuerdos para no verte siempre,
Pero hoy reconozco que aunque no existas te tengo grabado en mi piel como un tatuaje.

15 de agosto de 2010

Eres

Eres un ser mágico que encontré en el camino,
estas en el viento, en las flores, en el cielo que ahora mismo miro.
Estas en mi piel cambiando mi aroma, estas en mis sueños, en el primer pensamiento del día.

Eres un ser eterno de alma antigua que busca lo mismo que yo. Nos volvimos a encontrar para liberarnos del todo, no basta con saber que es un sueño, hay que sentirlo, hay que vivirlo… atreverse a voltear los gusanos que no dejan crecer mi jardín, tu jardín.

Siempre que veo tus ojos entiendo qué me dices, lo entiendo sin palabras, sin la razón, lo entiendo con el corazón.
Danzando en la noche, bajo el cielo nocturno repleto de nubes, mis labios sienten tus labios, mi piel tu piel, mis manos tus manos, un sólo corazón que late al unísono.

Caricias tibias y besos suaves me llenan de una gran dicha al compartir la noche contigo mientras tu alma se une a la mía.

Bajo la noche repleta de estrellas voy a quedarme despierta cuando todo se acabe, sólo para verte...

10 de agosto de 2010

Entre tu piel y mi piel

Entre tu piel y mi piel está lo innombrable,
lo que es y no es,
está todo y nada al mismo tiempo.

Mientras la lluvia cae,
los dos flotamos en un aire cristalino perfumado con tu olor y el mío,
con el olor de nuestra piel húmeda,
de nuestro sexo terso.

Entre tu piel y mi piel hay una delgada sombra que une mi realidad con la tuya,
comunión entre razón y corazón que nos funde en el silencio,
como recién nacidos en la tierra amándose sin saberlo desde otro tiempo sin tiempo... ¡hay co-razón!

9 de agosto de 2010

Palabras

Quisiera poder encontrar palabras, palabras sagradas, benditas, cristalinas, palabras para definirte, para definirme, para definir estos instantes eternos.

Quisiera encontrar una palabra llena de misterio, una palabra profunda, inmensa, que contenga todo lo que en mi ser se genera cuando a tu lado estoy. Quiero describirlo con una palabra, una palabra sencilla, simple, ligera. Con un adjetivo suave, profundo, eterno. O quizá con un sustantivo frágil, fresco, luminoso...

Pero creo que no existe, tan pobres son las palabras que no alcanzarían a definir lo que se genera entre tu alma y la mía. ¿Para qué encontrar una palabra que exprese lo que el silencio ya nombra?, mejor el silencio...

8 de agosto de 2010

Susurro

Tu cuerpo derramado en mi cuerpo,
visto desvanecido,
flota condensándose y se evapora en mis ojos,

Te veo, te siento y no me canso de olerte,
la luna brilla en tu sonrisa,
te busco, te encuentro y me hago transparente en tus labios.

 

12 de junio de 2010

Volver a mis 17

Mar adentro en el olvido,
rezongando de la transparente mirada de tus ojos,
me he internado en la tibia luz crepuscular
te encuentro fugaz, velado por el manto silencioso del tiempo,

Te he vuelto a mirar después de vivir un siglo, pequeño e irreverente
vuelvo a sentir profundo como un niño frente a la luna,
niño que te encuentro, niño que te veo,
niño-hombre-lechuza que acecha por las noches el sueño de la vida,

Te he buscado en mil rostros, en mil cuerpos,
he caminado siglos descalza, cegada con vendas de polvo viejo
he sangrado mis alas para darte vida, hombre que te estoy amando,
hombre que te estoy buscando en el fondo de mis ojos,

¿Se fue al norte o se fue al sur?
viajero incansable a dónde vas que valgas más
regresa a casa que te espera la eterna noche silenciosa,
regreso a casa cansada de andar, de buscar y no encontrar.

Volver a ser de repente tan frágil como un segundo
inundado de recuerdos que ayer sólo fueron humo,
en el calor de tus brazos me refugio para no morir,
y te arrullo en mi vientre de tierra para verte llorar,
soñar, amar... ¡para verte volar!