Amor, amor, amor, que llega y muestra su rostro
juvenil
"Tantos años
deambulando en ningún lugar, buscándote, intuyéndote, cantándote, esperándote..."
A veces creo que será tan efímera como las otras,
a veces siento que es la que he esperado,
a veces creo
que no debo creer nada,
a veces siento que sólo debo fluir y no esperar nada.
"Si me das a elegir entre tú y mis
ideas, me quedo contigo, porque me he enamorado"
Pero grande es la sed que tengo de compartir,
de amar, de caminar de otra manera,
de caminar tomados de la mano.
"Si tú te vas mi corazón se morirá, eres lo que sueño despierta, si tú te vas ya no me queda nada"
Apego poético
que regresa más sereno, más tierno, más dulce.
Dulce paleta roja en la boca.
Te miro imaginándote diez años en un
futuro que quiero sea presente,
un artista, mi artista de la vida... ¿eres ese a quien yo tanto
espero?
"Recuerdo
que se mece al vaivén de una roja paleta"
Ay de mí que me niego a borrar los dibujos en la arena.
Te entrego mis labios rotos, cuídalos con todo el amor.
Es raro el Amor, no sé si ya llegó,
pero me entrego
una vez más a la incertidumbre de no saber cómo será.
Oh qué será, qué será,
que andas por las calles húmedas esperando bajo la lluvia,
esperando bajo los
arcos del centro sonoro.
Me recibes sin miedo a que nos miren,
sueño que tengo miedo de que nos
miren.
No sé si creas las extrañas cosas que ven mis ojos tal vez te asombren,
hombre tierno que te veo.
Qué fuego de hombre, qué hambre de fuego.
Que mis
aguas se van calmando,
que mis ríos anegados se van evaporando.
Ay amor, me entrego
a ti sin vacilación,
sin miedo a que me coma todo el dolor y la duda y la desazón.
Niño-hombre que te miro desde mi otoño
lúcido,
desde mis surcos del tiempo en el rostro y mis cabellos blancos
teñidos,
qué no me importa si el mundo habla, si juzga,
todo está por terminar.
Por ahora dejo aquí estas palabras en las que no puedo atraparte,
por ahora aquí me quedo, aquí te dejo,
libre con tus alas para volar
que
me voy, que te vas, que a la Luna Anacoreta danzará...